De delegada de base a candidata a Secretaria General en las elecciones del 3 de setiembre, la candidata de la Lista Celeste/Verde rompe el molde: impulsó los primeros protocolos contra la violencia de género en el gremio, denunció judicialmente la falta de transparencia y ahora exige un debate público con Armando Cavalieri. “Debería ser algo normal tener debate de candidatos en los sindicatos”, lanzó.
Por primera vez en décadas, una mujer con un proyecto de renovación profunda pone en jaque al líder histórico Armando Cavalieri, que acumula 41 años al frente del gremio. Esa mujer es Sabrina Paredes, actual Secretaria de la Mujer del sindicato, delegada de base y ex funcionaria del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires. Su lista, la Celeste/Verde, ya no es una rebelión menor: es una alternativa con estructura, propuestas y un caudal de denuncias que sacuden los cimientos del sindicato más grande del país.
¿Quién es Sabrina Paredes?
Su carrera gremial comenzó en el piso de venta, como delegada de base, y fue escalando hasta convertirse en Secretaria de la Mujer del gremio. Pero su nombre trascendió los pasillos sindicales cuando logró lo que ningún dirigente había hecho antes: la redacción y firma de protocolos para la actuación en casos de violencia de género y abuso en el lugar de trabajo, además de la creación de un canal de escucha y denuncias para víctimas de acoso laboral.
Hasta su llegada, el sindicato no contaba con herramientas institucionales para abordar estas problemáticas. “Cuando empezaron a llegar las denuncias empezaron los problemas internos”, afirma Paredes. Y es contundente: “Desde la organización no se mostró ningún tipo de compromiso real para acompañar y asistir a las denunciantes, además de una selección de qué denuncias sí y qué denuncias no debían avanzar”.
El costo de ese activismo no fue menor. Paredes denuncia haber sufrido presiones internas y asegura que la conducción de Cavalieri nunca acompañó realmente a las víctimas. Esa indiferencia, sumada a la falta de debate interno y a la poca cercanía de los dirigentes con los trabajadores, fue el caldo de cultivo para que un grupo de delegados y delegadas se organizara en la maratónica tarea de conformar una lista opositora.
El desafío que instaló la agenda
El pasado viernes 24 de julio, Paredes visitó el programa sindical STREAM COMERCIO y lanzó un guante que retumbó en todo el ambiente gremial: “Quiero debatir con Armando Cavalieri, debería ser algo normal tener debate de candidatos en los sindicatos”.
Con esa frase, la candidata no solo desafía al histórico dirigente a salir del molde institucional, sino que instala la necesidad de transparencia y discusión abierta sobre los temas que realmente afectan a los afiliados. Para Paredes, el debate no es un acto mediático: es una herramienta de democratización interna que el gremio nunca tuvo.
Una lista con rostro femenino y de base
La Lista Celeste/Verde no es una coalición de dirigentes tradicionales. Paredes remarca con orgullo que “está formada por todos empleados y empleadas de Comercio, delegados/as y trabajadores/as, cosa innovadora en un gremio donde el hermano del Secretario Adjunto actual maneja la junta electoral”.
Pero hay un dato que marca un quiebre histórico: en los primeros 4 cargos de la lista Celeste/Verde postulan candidatas mujeres, y de los 44 cargos de Comisión Directiva, 24 son ocupados por mujeres. “Por primera vez en la historia de nuestro gremio tendrán voz y voto”, subraya Paredes.
“Será una verdadera renovación y un hecho inédito. Para muestra, en la lista oficialista la Secretaría de la Mujer no fue ocupada por una mujer hasta el año 2017”, dispara la candidata, poniendo el dedo en la llaga de un sindicato históricamente masculinizado y verticalista.
Los ejes de la disputa: salarios, salud y afiliación
Paredes pone el foco en los problemas concretos que atraviesan los trabajadores mercantiles:
1. Salarios de hambre
El sector comercio registra una caída del poder adquisitivo del 17,8% desde 2025, mientras el último acuerdo paritario firmado por el sindicato fue de apenas 5,7% en tres cuotas de 1,9% —un incremento que roza el piso del índice inflacionario mensual, estimado entre 1,8% y 2%. Paredes pone un ejemplo lapidario: “Un trabajador de call center cobra $700.000”, una cifra que evidencia la precarización del sector.
2. OSECAC en crisis
Los usuarios de la obra social gremial reclaman atrasos y cancelaciones en los turnos, aumentos en los bonos de atención y demoras en la entrega de medicamentos para tratamientos prolongados. La candidata promete una auditoría integral y una gestión que priorice la salud de los afiliados por encima de los intereses económicos.
3. Afiliación imposible
Uno de los reclamos más repetidos es la dificultad para afiliarse al sindicato: demoras en los trámites, trabas burocráticas y una atención cada vez más deficiente. Paredes denuncia que el aparato burocrático desalienta la participación y genera un alejamiento entre la conducción y las bases. “Una organización gremial que cada vez representa a menos gente”, resume.
El desafío de enfrentar 41 años de poder
Enfrentar a Armando Cavalieri no es tarea sencilla. El dirigente cuenta con una estructura consolidada, el control de la obra social, el respaldo de la Secretaría de Trabajo (que ratificó la cuota solidaria) y un aparato electoral que en 2022 le dio el 70% de los votos. Pero Paredes apuesta a movilizar a un electorado cansado del statu quo. Sabe que la imagen del líder histórico está desgastada y que la falta de sucesión genera incertidumbre.
Su estrategia es clara: llevar la discusión a las bases, salir del discurso institucional y mostrar que hay una alternativa viable, fresca y con propuestas concretas. “No vengo a pedir un voto en blanco, vengo a mostrar un proyecto”, repite en sus recorridas por los locales comerciales.
Lo que está en juego
El 3 de septiembre, los trabajadores mercantiles no solo elegirán a su Secretario General. Definirán si quieren darle onceavo mandato a un dirigente que acumula 41 años en el poder o si apuestan por un cambio generacional y de género encarnado en Sabrina Paredes y la Lista Celeste/Verde.
La candidata lo sabe y por eso insiste en el debate: quiere que los afiliados vean las diferencias, que comparen propuestas y que decidan con información. Sea cual sea el resultado, Paredes ya logró algo que parecía imposible: poner en agenda la necesidad de renovación y demostrar que el sindicato más grande del país puede tener una alternativa real, con mujeres al frente, protocolos de género y una gestión transparente.



