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Entre el derecho laboral y el “costo país”: cómo la prensa chilena trata a los sindicatos bajo José Antonio Kast

22 octubre, 2026
in Actualidad, Formación y acción, Portada
Tiempo de lectura:11 minutos de lectura
Entre el derecho laboral y el “costo país”: cómo la prensa chilena trata a los sindicatos bajo José Antonio Kast
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La llegada de José Antonio Kast a La Moneda modificó el marco político en el que la prensa chilena narra la acción sindical. Realizamos un análisis de la cobertura nacional desde la asunción presidencial del 11 de marzo de 2026 hasta el 13 de octubre de 2026. 

Desde el primer conflicto por la negociación colectiva ramal hasta las protestas contra los recortes presupuestarios y la agenda de “reactivación laboral”, los sindicatos recuperaron presencia informativa. Esa visibilidad no implicó una ampliación de su capacidad de definir los términos del debate. En la cobertura relevada, la voz sindical aparece sobre todo cuando hay una decisión gubernamental que rechazar, una movilización que registrar o un servicio que puede verse afectado.

El resultado es una representación tensionada. Los trabajadores son presentados como actores colectivos con demandas concretas sobre negociación, empleo, despidos, salud, educación y presupuesto. El conflicto suele ser traducido al lenguaje de la urgencia económica, la flexibilidad, la productividad, el orden urbano o la continuidad de los servicios. El sindicato entra en la noticia dentro de un encuadre ya definido por el Gobierno, el empresariado o los efectos de la protesta sobre terceros.

La hipótesis central de esta nota es que la prensa nacional chilena no construye una única imagen del sindicalismo. Produce tres figuras que se superponen: el sindicato como interlocutor institucional, el sindicato como obstáculo para la modernización económica y el sindicato como actor de protesta cuya legitimidad se mide por las molestias que genera. La proporción entre esas figuras cambia según el medio, la sección y el momento de la coyuntura. El tercer encuadre adquiere especial fuerza cuando la noticia se organiza alrededor de huelgas, cortes o enfrentamientos.

La primera señal: retirar la negociación ramal y ordenar el conflicto como “urgencia”

A pocos días de asumir, Kast retiró del Congreso el proyecto de negociación colectiva multinivel o ramal impulsado por el gobierno de Gabriel Boric. La noticia de BioBioChile presentó la decisión como una disputa entre dos posiciones: el Gobierno, que afirmaba que la iniciativa no era urgente en medio de la crisis laboral, y la CUT, que la calificaba de “provocación política”. Del otro lado, la Confederación de la Producción y el Comercio defendía el retiro porque la negociación sectorial podía introducir “rigideces” y afectar la adaptación de las pequeñas y medianas empresas La estructura de esa pieza es significativa. La noticia no borra a la CUT: la cita y recoge su caracterización del retiro como una decisión “proempresarial”. El conflicto queda rápidamente organizado como un contrapunto entre dos racionalidades: derechos colectivos y flexibilidad del mercado laboral. El debate sobre quién negocia, con qué capacidad y en qué nivel se subordina al problema de la urgencia económica. La negociación ramal no aparece principalmente como una institución de poder sindical ni como una herramienta de coordinación entre trabajadores. Aparece como una política que puede acelerar o frenar la creación de empleo.

Ese desplazamiento es central para leer la cobertura con Natalia Aruguete y Maxwell McCombs. La agenda setting no supone que los medios dicten mecánicamente qué debe pensar la sociedad. Contribuyen a establecer sobre qué asuntos se discute y qué dimensiones se vuelven salientes. El artículo clásico de McCombs y Shaw mostró que la selección y jerarquización de los temas noticiosos incide en la agenda pública. Aruguete agrega que la agenda no se limita a escoger temas: también jerarquiza atributos, actores y problemas, y articula agenda setting con framing, es decir, con los encuadres que organizan la interpretación.

En el caso analizado, el asunto sindical, sí logra ingresar a la agenda, lo hace bajo un atributo dominante: la relación entre negociación colectiva y funcionamiento económico. La pregunta “¿qué derecho reclaman los trabajadores?” compite con otra que recibe más centralidad: “¿qué efecto tendría esa medida sobre la flexibilidad, la inversión o el empleo?”. Ese orden no es neutro. Convierte una disputa distributiva en un problema de diseño económico y reduce la posibilidad de que la CUT imponga su propio marco interpretativo.

La investigación de Christian Dodaro permite observar precisamente esa zona. En su propuesta de un observatorio de la representación de lo sindical, Dodaro sostiene que es necesario estudiar de forma sistemática cómo se representa la protesta sindical y cómo circulan las voces de los sectores populares. Su diagnóstico parte de la existencia de mensajes estigmatizadores producidos por agentes corporativos con alta capacidad de controlar la circulación mediática y digital. No se trata solo de contar cuántas veces aparece la palabra “sindicato”. También hay que revisar quién define el problema, qué acciones se atribuyen a los trabajadores, qué fuentes se consideran autorizadas y qué consecuencias de la protesta reciben mayor espacio. El punto es reconstruir una gramática de la visibilidad. El sindicato es visible como fuente de rechazo y menos visible como productor de diagnóstico. Sus propuestas aparecen más claramente cuando el medio reproduce una disputa ya abierta que cuando explica el mundo laboral desde la perspectiva de los trabajadores.

El Gobierno de Kast instaló una agenda laboral basada en la reactivación, el empleo formal, la reducción de la informalidad y la adaptación de las jornadas. El Ministerio del Trabajo describió la situación como “muy compleja” y afirmó que el desempleo llevaba un promedio superior al 8% durante 39 meses consecutivos. La Mesa de Reactivación Laboral, convocada por el ministro Tomás Rau, quedó integrada por nueve expertos y entregó 22 propuestas para impulsar la creación de empleo, con énfasis en el empleo femenino y la formación de capital humano.

La información oficial presenta la agenda como respuesta técnica a una emergencia laboral. Esa diferencia entre autodescripción gubernamental y lectura sindical es un punto decisivo del tratamiento periodístico. Para el Ejecutivo, la pregunta principal es cómo crear puestos de trabajo. Para las centrales sindicales, también importa con qué derechos, salarios, estabilidad y capacidad de negociación se crean. Ello podría verse con el prisma argentino en el que las leyes de “modernización” generaron destrucción de emple en lugar de crearlo.

La prensa tiende a recoger el primer vocabulario porque ofrece una estructura de noticia aparentemente objetiva: cifras, proyectos, expertos, plazos y medidas. El problema no es que esos elementos sean irrelevantes. El problema es que pueden desplazar las relaciones de poder que hacen que una política laboral beneficie más a unos actores que a otros. Si la “adaptabilidad” se presenta como una respuesta técnica, la discusión sobre quién asume el costo de esa adaptabilidad queda relegada. La cobertura de La Tercera ofrece un ejemplo de ese reencuadre. En una nota de octubre, el medio describe el llamado de Kast a alcanzar acuerdos y presenta como prioridades la seguridad, el empleo y la sala cuna. El Presidente aparece intentando destrabar su agenda legislativa y construyendo una imagen de diálogo transversal. La noticia menciona el plan laboral Chile Despega y reproduce la idea de que el empleo debe entenderse como una “causa nacional”.

El encuadre de la unidad nacional tiene dos efectos. Primero, suaviza el carácter conflictivo de la política laboral: las diferencias quedan como obstáculos que deben superarse para llegar a acuerdos. Segundo, coloca al Presidente como articulador del consenso, mientras los actores sociales son incorporados a una escena de acompañamiento o colaboración. La pregunta por la distribución del poder en el mercado de trabajo se transforma en una pregunta sobre la capacidad de alcanzar entendimientos. En términos de agenda, la cuestión sindical no desaparece: queda absorbida por el tema más amplio del empleo. En términos de framing, la disputa se desplaza desde “derechos colectivos frente a flexibilización” hacia “acuerdos frente a bloqueo político”. Esta operación puede ampliar la aceptabilidad de la agenda oficial porque la conecta con un valor difícil de disputar públicamente: la unidad.

En junio, la cobertura internacional de Associated Press sobre una marcha contra los recortes educativos de Kast describió enfrentamientos entre estudiantes, docentes y activistas con la policía. La noticia contextualizó el plan de austeridad, la reducción del gasto público y el apoyo de organizaciones estudiantiles, del sindicato docente y de agrupaciones feministas. También informó el uso de carros lanzaagua y gases lacrimógenos, los cortes de calles, la suspensión de estaciones de metro, arrestos y personas heridas. El relato de AP es más amplio que una nota centrada exclusivamente en el desorden. Incluye la política presupuestaria que origina la protesta y la intervención de los actores organizados. La secuencia narrativa vuelve a mostrar el peso del encuadre de la confrontación: marcha, choques, policía, piedras, gases y arrestos. La protesta adquiere visibilidad masiva. El costo de esa visibilidad puede ser quedar asociada a la alteración del orden.

Este tipo de tratamiento produce una competencia entre dos sujetos. De un lado, el manifestante que reclama recursos y derechos. Del otro, el usuario que no puede circular, estudiar, atenderse o trabajar. Cuando el segundo sujeto domina la noticia, la legitimidad sindical queda evaluada por el daño que la protesta ocasiona. El conflicto deja de ser únicamente una herramienta de presión y se convierte en una externalidad. Desde la perspectiva de Dodaro, esa operación merece atención porque puede estigmatizar la acción colectiva sin necesidad de insultar a los sindicatos. Basta con describirlos reiteradamente mediante verbos de interrupción —bloquear, paralizar, afectar, impedir— y reservar para otros actores verbos de gestión —anunciar, impulsar, implementar, acordar—. La gramática verbal distribuye legitimidad.

La polarización en red: de la noticia a la disputa por el sentido

El tratamiento no termina en la pieza periodística. Las noticias circulan por redes sociales, son recortadas, comentadas y reencuadradas por organizaciones políticas, sindicatos, medios partidarios y usuarios. El modelo de Ernesto Calvo y Aruguete ayuda a explicar esa segunda escena: las redes funcionan como espacios de circulación y activación de encuadres, donde una misma noticia puede ser integrada a comunidades interpretativas enfrentadas. Para el Gobierno y sus aliados, el encuadre puede ser “empleo frente a rigideces” o “acuerdos frente a bloqueo”. Para la CUT y organizaciones sociales, puede ser “derechos frente a ajuste” o “democracia social frente a decisión unilateral”. La red no elimina la asimetría de la prensa. Permite que los sindicatos produzcan sus propios marcos, difundan comunicados y disputen la definición de los hechos.

Esa disputa también puede intensificar la polarización. Una noticia sobre el retiro de la negociación ramal puede circular como prueba de que el Gobierno protege al empresariado o como evidencia de que la CUT defiende privilegios corporativos. El contenido original es apenas un insumo para comunidades que ya poseen identidades políticas y marcos previos. Calvo y Aruguete permiten evitar una lectura lineal según la cual la prensa transmite un significado y la audiencia lo recibe pasivamente. El encuadre se activa en red, se combina con identidades políticas y puede generar lecturas opuestas. Esta mayor circulación no implica igualdad de recursos. El Gobierno cuenta con la centralidad de la comunicación institucional; las empresas con capacidad de vocería y datos; los sindicatos con redes militantes y canales propios, generalmente con menor capacidad de instalar una agenda nacional sostenida.

Una prensa que amplifica el conflicto y acota sus términos

El relevamiento permite identificar cuatro rasgos recurrentes en la cobertura desde marzo.
Primero, la sindicalización aparece más asociada al conflicto que a la vida laboral ordinaria. El sindicato gana espacio cuando responde a una medida, se moviliza o amenaza con paralizar. Hay menos información sobre elecciones internas, negociación cotidiana, afiliación, salud laboral, composición de clase o funcionamiento de las organizaciones.
Segundo, la voz sindical suele ingresar como reacción. El Presidente, el Ministerio, el Congreso o el empresariado presentan una política; luego la CUT, una federación o un sindicato la rechaza. Esa secuencia asigna iniciativa a las autoridades y respuesta a los trabajadores. No es una regla absoluta. Es una forma frecuente de ordenar la noticia.
Tercero, la disputa se traduce al lenguaje de la economía y la gobernabilidad. Empleo, flexibilidad, productividad, inversión, urgencia y acuerdos son atributos recurrentes. Las demandas sindicales se vuelven más audibles cuando pueden conectarse con el crecimiento o con el costo de una huelga.
Cuarto, la protesta se evalúa por sus efectos sobre terceros. Cortes, transporte, servicios, clases, atención médica y circulación ocupan un lugar privilegiado porque convierten el conflicto en una experiencia concreta para la audiencia. El riesgo es que la discusión sobre el derecho a protestar quede desplazada por la molestia ocasionada.

Estos rasgos no permiten afirmar que toda la prensa chilena trate a los sindicatos del mismo modo. La Tercera presenta a Kast dentro de un encuadre de acuerdos y agenda legislativa. BioBioChile registra tanto la disputa económica como las voces de la CUT y de organizaciones movilizadas. AP ofrece una cobertura contextualizada de la protesta y la represión, aunque organiza el relato alrededor del enfrentamiento. La diferencia entre medios existe y debe ser preservada.

Hasta el 13 de octubre de 2026, el panorama muestra un sindicalismo que vuelve a la escena pública bajo presión. La prensa nacional lo trata como interlocutor cuando el Gobierno necesita diálogo, como obstáculo cuando defiende herramientas colectivas y como problema de orden cuando la protesta interrumpe la normalidad. La disputa decisiva no está solo en las calles ni en el Congreso. También está en la posibilidad de que los trabajadores definan cómo se cuenta el conflicto laboral y no aparezcan únicamente como el efecto visible de una decisión tomada por otros.

Referencias usadas

https://www.biobiochile.cl/noticias/economia/actualidad-economica/2026/03/17/kast-defiende-el-retiro-del-proyecto-de-negociacion-colectiva-ramal-afirmando-que-no-es-urgente.shtml “Kast defiende el retiro del proyecto de negociación colectiva ramal afirmando que no es urgente”, BioBioChile, 17 de marzo de 2026.

https://fbaum.unc.edu/teaching/articles/POQ-1972-McCOMBS-176-87.pdf “The Agenda-Setting Function of Mass Media”, Maxwell E. McCombs y Donald L. Shaw, Public Opinion Quarterly, 1972.

https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5788523.pdf “Agenda Setting y Framing: un debate teórico inconcluso”, Natalia Aruguete, 2017.

https://www.aacademica.org/iii.congreso.latinoamericano.de.comunicacion.de.la.unvm.la.comunicacin.regional.en.su.laberinto/24 “Hacia un observatorio de la representación de lo sindical en medios de comunicación”, Christian Dodaro, Actas del 3.º Congreso Latinoamericano de Comunicación de la UNVM, 2022.

https://www.mintrab.gob.cl/mesa-de-reactivacion-laboral/ “Mesa de Reactivación Laboral”, Ministerio del Trabajo y Previsión Social de Chile, 2026.

https://www.latercera.com/politica/noticia/kast-vuelve-a-llamar-a-acuerdos-y-emplaza-a-los-sectores-politicos-chile-nos-necesita-unidos/ “Kast vuelve a llamar a acuerdos y emplaza a los sectores políticos: Chile nos necesita unidos”, La Tercera, 13 de octubre de 2026.

https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2026/06/01/sindicatos-y-agrupaciones-se-manifiestan-en-valparaiso-durante-la-primera-cuenta-publica-de-kast.shtml “Sindicatos y agrupaciones se manifiestan en Valparaíso durante la primera Cuenta Pública de Kast”, BioBioChile, 1 de junio de 2026.

https://www.redalyc.org/journal/153/15372527005/html/ “La construcción mediática de los sindicatos durante la huelga contra el Plan Fiscal”, estudio publicado en Redalyc, 2021.

https://apnews.com/article/chile-education-rally-students-kast-budget-25ff2288814cf86bfc6c3278c5180a67 “Protesters clash with police in Chile’s capital over President Kast’s education cuts”, Associated Press, 3 de junio de 2026.

https://perio.unlp.edu.ar/catedras/wp-content/uploads/sites/116/2021/05/Calvo-Aruguete.-Fake-news-trolls-y-otros-encantos.-Introduccion-y-Cap.9_compressed.pdf “Fake news, trolls y otros encantos: cómo funcionan para bien y para mal las redes sociales”, Ernesto Calvo y Natalia Aruguete, Siglo XXI, selección disponible en la Universidad Nacional de La Plata.

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