El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU-Federal) ratificó que, para junio pasado, el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVyM) que necesitan las y los trabajadores para cubrir las necesidades establecidas por la Constitución Nacional y la Ley de Contrato de Trabajo asciende a $3.000.352. Esta cifra representa más de ocho veces el actual salario mínimo, que el colectivo sindical califica como “el más bajo de la historia argentina”.
En un comunicado difundido a horas de conocerse el IPC y las canastas de junio, el FreSU detalló el desglose de los costos que componen ese monto, tomando como referencia las nueve necesidades vitales que fija la ley: alimentación adecuada ($640.428), vivienda digna ($596.339), educación ($268.502), vestimenta ($148.624), salud ($365.553), transporte, esparcimiento y vacaciones ($650.867), y previsión social ($330.039).
“Un ataque a quienes producimos”
Desde la organización sindical apuntaron directamente contra las políticas del gobierno de Javier Milei, al que acusan de impulsar “una serie de medidas para licuar salarios y combatir a las organizaciones sindicales”. Según sus cálculos, desde el inicio de la gestión actual los asalariados perdieron más de 67 billones de pesos en el acumulado de sus ingresos mensuales. Esa pérdida se aceleró en los últimos siete meses: los salarios reales del sector público cayeron más de 6%, mientras que los del sector privado se deterioraron más de 5%.
“Ese ataque a quienes producimos es parte de una política de destrucción de la industria nacional, concentración económica, desigualdad creciente y debilitamiento de la representación democrática”, sostiene el texto, que advierte sobre las consecuencias concretas en los hogares: cada trabajador privado perdió más de 2,5 millones de pesos y cada empleado estatal, más de 14 millones de pesos.
Endeudamiento y morosidad en aumento
El FreSU también alertó sobre el impacto en las finanzas familiares. La destrucción del salario obligó a los trabajadores a endeudarse para sostener la vida cotidiana. Según el comunicado, la deuda de las familias creció en 46 billones de pesos desde la asunción de Milei, y la morosidad se multiplicó por cuatro en el último año, al tiempo que el mercado de crédito a los hogares se saturó. “Los hogares ya no pueden tomar más deuda”, remarcaron.
Un programa de lucha y rebeldía
El FreSU está integrado por organizaciones de las tres centrales obreras, entre las que se cuentan la UOM, ATE, la Federación Aceitera y Desmotadora, Conadu, Conadu Histórica, Fesprosa, Aeronáuticos, Marítimos, Fluviales, Molineros, Papeleros y Viales.
El pasado 1° de mayo, el frente realizó su Primer Plenario de Delegadas y Delegados, donde aprobó el “Programa Unidad, Lucha y Rebeldía para Recuperar la Patria”. En ese documento reivindicaron “el derecho al trabajo y a un Salario Mínimo Vital y Móvil según su definición en el Artículo 14 bis de la Constitución Nacional y el Artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo”, es decir, que asegure “una vida digna, mediante la satisfacción de las 9 necesidades allí contempladas”.
“Ante esto, vamos a seguir luchando por el salario digno y los derechos laborales, sindicales y democráticos de las y los trabajadores argentinos, por el desarrollo y la soberanía nacional”, concluye el comunicado del FreSU-Federal.





